La Almunia de Doña Godina, nombre que, al menos, resulta curioso para quien lo escucha por primera vez.
Almunia, del árabe al-múniya `huerto, granja´, era el terreno anexo a la población medieval de Cabañas de Jalón ya desaparecida, y cuya propietaria fue Doña Godina.
Doña Godina era del linaje de los Foces, procedentes de Ibieca, pueblo a unos 20 km. de Huesca.
Los Foces llegaron al valle del Jalón como conquistadores acompañando a Alfonso I el Batallador en 1120 por lo que su padre Atón Aurelia o Atón de Foces, casado con Toda, hija de Iñigo Galíndez, recibió la tenencia de Ricla y Cabañas.
Tuvo que nacer en los primeros años del siglo XII ya que su vida se prolonga por encima de 1176. Con patrimonio propio en Ricla, se casó por primera vez con Ruy Pérez de Urrea del que tuvo varios hijos; posteriormente su hijo Ximeno de Urrea se hará cargo del señorío y administración de la casa de Urrea.
Enviudada, casó con Blasco Blázquez, uno de los grandes terratenientes del valle del Jalón y propietario más importante de la “almunia” de Cabañas, junto a otros como Fortún Tena o García Albero.
A la muerte de su segundo esposo recibió en usufructo la almunia (huerto) y mandó construir la iglesia parroquial en 1176. Dicha iglesia no nos permite contemplar la que mandara levantar Doña Godina hace más de ocho siglos y que posiblemente sería su sepultura y panteón. A partir de ese momento será cuando el lugar pase a llamarse La Almunia de Doña Godina.
Su fallecimiento fue alrededor de 1178 cuando fue cedida la villa a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén que a su vez presentó la carta de población fechada en marzo de ese mismo año.
La mayoría de sus bienes, por herencia o linaje, pasaron a la Orden Hospitalaria a excepción del legado que hizo a favor del Templo del Pilar de Zaragoza.
La familia de Doña Godina fue reconocida por la Orden de San Juan con distinciones y cargos no sólo para los hombres, sino también para las mujeres, algo poco corriente en la época, como atestigua la dirección de la Encomienda hospitalaria de La Almunia, Alpartir, Cabañas y Grisén otorgada a Doña Godo de Foces en 1251.
Como benefactora del Pilar, una imagen suya, orante ante la Virgen del Pilar y colocada en el remate del facistol del coro, da testimonio y resume las donaciones hechas por mujeres de la nobleza para la reconstrucción del Templo del Pilar.
Hoy, Doña Godina es reconocida como ascendiente de las Casas más ilustres de España.